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Es una orquidea que podría dejarte sin aliento, muchas flores de este reino tienen bellos contraste,  pero los que te muestran las orquideas Vandas, son más que bellos, místicos, casi artificiales.
Muchos quisieran coleccionar a esta orquidea pero pocos conocen sus cuidados para conseguir el regalo de sus flores y de su crecimiento exuberante. Y es que todo en ella es especial...hojas anchas, largas para arropar su esplendor, raíces saludables, llenas de vida, una flor...ya sabes sacada de otro planeta, con colores, contrastes y texturas realmente únicas...¿te animas a coleccionarlas? Ven y descubre como hacerlo bien.
La belleza de las orquideas vandas lo dice todo, poco podemos agregar a tanta perfección y es que coincidirás conmigo en que no somos nada sin la naturaleza, ella es la perfecta, nosotros no.
¿Cómo podrías recrear la belleza de las orquideas vandas en tu casa o jardín?
Algunos consejos te ayudarán a conseguir que crezcan bien y saludables.
- Temperatura:
Las vandas son orquideas de clima caliente, prefieren las temperaturas en torno a los 30 grados. Por encima de los 35 a 36 grados Celsius sus raíces comienzan a mostrar que están pasando mucho calor, pero no por ello dejarán de crecer, normalmente se les puede ver contricciones de color marrón en las raíces, mostrando el exceso de calor.
- Humedad:
Les encanta la humedad, las vandas son orquideas bastante salvajes, que prefieren los sitios húmedos sin que esto signifique pasar el día mojadas. Tienes que tener cuidado, aquí hablamos de humedad ambiental, pero no se trata de estar en contacto con el agua permanentemente.
- Vientos:
Aman la brisa. Como ya conoces, las vandas son orquideas bastante “silvestres”, por lo que los ambientes salvajes le fascinan. Se verían muy bien colocadas en un tronco seco de tu jardín, a merced de la brisa y las temperaturas cálidas de la zona donde vives. Aquí solo tienes que cuidarte de la humedad que comentamos en el punto anterior.
- Abono:
Mientras más le des mejor. Obviamente todo con prudencia, pero las vandas son orquideas a las que les gusta el abono, su mejor desarrollo en las raíces, las hojas y la floración lo consigues aplicándole abono foliar una vez por semana y poniéndole abono de lenta liberación en la maceta.
- Sustrato:
Lo detestan. Su condición silvestre las hace no depender de ningún sustrato, son felices viviendo en una canasta, donde sus raíces puedan enredarse y absorber prácticamente toda la canasta, al punto en que ni siquiera puedas verla. Si tus vandas crecen bien, las raíces saldrán por todos lados, captando los nutrientes del agua que les cae, del abono que le pones y de la brisa que le llega. Tu misión es mantenerlas con la humedad correcta, no puedes permitir que se resequen excesivamente.
Si vives en el trópico siéntete privilegiado, pues tienes en tus manos todo lo que necesitas para tener excelentes orquideas vandas y disfrutar diariamente de su belleza.
Si te ubicas en un lugar frío, con fuertes inviernos, pero aún así no quieres perderte la dicha de disfrutar de las vandas, tus deseos te costarán ambientarles un sitio cálido, donde ellas puedan crecer y florecer como tanto lo deseas. Las plantas en general son agradecidas, pero las orquideas mucho más. Te aseguro que tus esfuerzos por darle un buen cuidado se harán notar y tu recompensa serán sus flores...espéralas.
Espero que este artículo te haya servido para guiarte en el cuidado de las orquideas vandas, de más estaría que volviésemos a comentar su espectacular belleza, esplendor y contrastes. Solo te resta Hacer Tu Parte...
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